... nuevas obras arribando ...
MADRID
Aparece como una superficie viva, construida desde la materia urbana. La ciudad se reconstruye a partir de fragmentos: latas recolectadas, colores industriales, brillos metálicos, tipografías partidas y restos visuales que alguna vez pertenecieron a la calle.
La colección transforma el aluminio en un archivo sensible de ciudad. Cada tesela funciona como una pequeña unidad de memoria: un fragmento mínimo que, al unirse con otros, compone una lectura visual del territorio madrileño. La serie traduce su ritmo, su energía popular y su carácter cotidiano en una superficie hecha de repetición, gesto y permanencia.
De Madrid al cielo toma una expresión profundamente castiza y la convierte en una declaración material. La frase se transforma en una forma de pertenencia: llegar a una ciudad, habitarla, observar sus códigos y descubrir cómo, poco a poco, también puede convertirse en casa.
En estas obras conviven la fuerza del material industrial y la sensibilidad del recuerdo. El mosaico rescata aquello que suele pasar desapercibido —una lata, una marca, un color, una textura— y lo eleva a composición. Así, lo cotidiano adquiere una nueva dignidad estética.
La instalación dialoga con el muro, la luz cálida y la arquitectura del espacio. Las piezas parecen pertenecer a la ciudad que las inspira: nacen de sus bares, de sus calles, de sus objetos descartados y de esa energía que hace de Madrid un lugar de tránsito, encuentro y transformación.
Esta colección es una forma de agradecerle a Madrid desde la materia.






























































































